5º S.O.S. (17 Abril 2012)

 

MENSAJE DE MI PERRO BRUNO.

Querido Bruno:

Tenías mucha razón cuando escribiste en mi libro Bruno que: De esa vergüenza de ser cazador no se libraron ni los seres “más superiores” como son los reyes. La incongruencia está en todas las profesiones y clases sociales, y la ignorancia y la falta de respeto, también. Sé que han existido los “magnánimos” reyes cazadores, porque están inmortalizados en retratos que cuelgan de los museos acompañados de su perro y su escopeta. ¿Cómo podía un rey, siendo tan importante y teniendo tantas cosas que hacer, perder el honor matando animales? ¿Y sus importantes cachorros? Aprendiendo a perder el honor matando animales.

Querido Bruno, quiero que sepas que tenías mucha razón. Y es que, nosotros somos un país puritano, religioso, bullanguero, lameculos, e irrespetuoso con los derechos de personas animales y cosas. Vivimos al pairo de la realidad al no interesarnos por las crisis que aqueja al mundo en  los cinco continentes, en el Mar, el Cielo y en la Tierra. Y es verdad Bruno, los “magnánimos” reyes ni son  honorables, ni merecen ser reyes si siguen siendo cazadores y derrochando el dinero para irse de caza a otro continente. ¿Y sus cachorros? Mucho me temo que siguiendo su estela de prepotencia y privilegios,  serán como ellos.

Quiero que sepas, porque nunca te lo dije, que se ha luchado para que algunos depongan sus armas; que otros muchos siguen matando con sus armas y que incomprensiblemente algunos se divierten cazando y matando con sus armas. Como sabes de qué pie cojeo y que escribiendo me voy por dónde me da la real gana:

¡Vivas, a la República de mi casa! ¡Vivas, a la República de mi pensamiento! ¡Mueras,* a  la caza mayor! ¡Mueras, al rifle del cazador!

Querido Bruno, nunca te olvidaré.

*La palabra Mueras, se la copio al escritor Mario Vargas Llosa de su novela LA GUERRA DEL FIN DEL MUNDO.