4º S.O.S. (9 Abril 2012)

 

La edad nos da sabiduría, nos la trae el tiempo, que siempre debería ser de compromiso con la Tierra. Es verdad que a veces la sabiduría llega demasiado tarde y ya no tenemos tiempo físico de resarcir los errores que hemos cometido contra los más vulnerables. La Tierra, nuestro espacio físico en el Universo, es un punto luminoso tan lleno de vida a la que nosotros no le hemos puesto la proporción que deberíamos preguntarnos: ¿Qué ocurrirá si la divina cadencia del punto luminoso se apaga? ¿A quién acudiríamos suplicando para que de nuevo volviera la armonía? ¿A Dios? ¿A la ciencia? ¿A la educación? ¿Al dinero? Como diría mi perro Bruno: A nadie, porque todos estaremos criando malvas.

No puedo creerme que el Presidente de la Cofradía de Pescadores de Vigo, sea uno de los depredadores de este punto luminoso que es la Tierra que estamos apagando. Lo han ”pescado” faenando con dinamita. Deberíamos “eliminarlo” con las mismas armas que él usa para pescar: dinamitándolo, para que sus glóbulos oculares saliéndose de su órbita no le permitieran ver nunca más la luz del Sol.

No creo que la Tierra pueda resarcirse de los daños que le estamos infringiendo. As Fragas do Eume han sufrido un incendio. Cuando ocurre una hecatombe como esta, pierdo el sueño y para acabar de rematarla, veo un programa en la televisión en el que habla de la riqueza del monte. En este reportaje se ponderan los pinos de Soria, el pino vasco, al pino gallego ni lo nombraron. No he visto en los años que tengo de vida una Administración Pública tan ineficaz como es la actual de la Xunta de Galicia. No hay mayor desamparo que estar gobernado por ineptos, llevamos 40 años de democracia sin conseguir  eliminar los incendios. Estos incompetentes o no saben o no quieren o no pueden. Y que Dios nos proteja de un octavo desastre como fue el séptimo del Prestige. Nos queda mucho que aprender de otros países que si saben cuidar lo que les fue dado. En Suiza: todos los habitantes que viven del campo, de la montaña o del bosque tienen su traje de bombero, botas, hacha… en casa, por si ocurre un incendio, ya que están obligados a sofocarlo y sin cobrar. En Galicia ni siquiera se busca a los pirómanos. Somos todos políticos, ciudadanos, pirómanos, brigadistas, madereros, bomberos, camioneros… unos falsarios atreviéndonos a decir que amamos a nuestra Tierra. Mientras en Estonia un paraíso desconocido para nosotros los españoles, los turistas van a relajarse buscando lo que nosotros destruimos, sus bosques, sus ríos, su naturaleza, su fauna…

Somos una civilización a extinguir. Lo digo porque hace 3 años fui a Roma y contemplando el Coliseo un vestigio de muerte y terror, leí en mi maravillosa guía TresD que fue Vespasiano quien comenzó a construirlo en el año 72 y que fue acabado por sus descendientes los emperadores Tito y Domiciano. En los 100 días que duró la inauguración del Coliseo, más de 5.000 “fieras salvajes” se eliminaron entre ellas mismas, para que se regodearan con aquel espectáculo dantesco, todos aquellos criminales. Dice mi guía TresD que las tremendas batidas de animales empobrecieron la fauna de África del Norte. Por justicia lo mejor que pudo pasar en el mundo no solo para África, sino para el mundo, fue que la cultura romana se extinguiera para siempre. Y a nuestra cultura cibernética que va por ese camino de considerarnos superiores, desentendiéndose de todo lo malo que pasa en el Cielo, la Tierra y el Mar, le pasará lo mismo.