8º S.O.S. (16 de octubre de 2012).

 

            España sigue a la deriva con incendios en los cuatro puntos cardinales, que ni el Gobierno  ni las Comunidades Autónomas ni Dios con su infinito poder pueden atajar. Y yo sigo erre que erre preguntándome ¿Cuántos animales inocentes dueños de la Tierra han muerto trágicamente por nuestros desmanes? Como diría mi perro Bruno Dios nos coja confesados. Quiero contaros lo que decía una mujer anciana hablando de los incendios y de la partición indiscriminada de la Tierra:

Cuando en los cuatro puntos cardinales veamos brillar a lo lejos el fulgor rojo del fuego  en el Cielo y la Tierra dividida en caminos infinitos imposibles de enumerar, habrá llegado el Apocalipsis del mundo y solo la Tierra con su infinito poder nos pondrá a los infractores en nuestro sitio.

Y para que todo se complique más, las lluvias han llegado llevándose por delante todo lo que han encontrado a su paso. Sigo sin entender como no estamos más preocupados por lo que pasa a nivel de la naturaleza en nuestro país, si queremos ser iguales a los países de nuestro entorno. Lo que voy a escribir es trágico pero tan cierto como que la noche sigue al día y todos tenemos que morir. Podemos ser jóvenes, de mediana edad o viejos, da igual la edad, la gran mayoría pasamos de largo por delante de los problemas sin inmutarnos y los niños copiándonos. Ya no existen los libros, los poemas, dejamos a los viejos en residencias, abortamos a nuestros hijos, abandonamos a 100.000 perros y 35.000 gatos al año, calcinamos los bosques, contaminamos las playas, las montañas…